¿Invertir todo de golpe o poco a poco?

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Otra de las grandes preguntas a la hora de poner en marcha una cartera de inversión es si es mejor invertirlo todo de golpe (“lump sum” en inglés) o invertir todos los meses una cantidad fija durante un tiempo determinado (“DCA: Dollar Cost Averaging” en inglés).

Invertir todo de golpe presenta las siguientes ventajas:

Mayor rentabilidad. Al comparar la diferencia entre invertir todo de golpe o hacerlo mes a mes durante un año, la primera opción obtiene mejores rentabilidades en torno a un 67% de las veces. Además, si se alarga el periodo en el que se hacen aportaciones periódicas, será todavía menos rentable.

Mayor simplicidad. No hay que decidir cuántas aportaciones realizar ni estar pendiente de realizarlas.

El DCA también se acaba. Si se opta por aportar el dinero de forma mensual durante 6 o 12 meses, al cabo de ese tiempo la cartera estará expuesta al mismo riesgo que si se hubiese invertido todo de golpe.

Asignación de activos. Si un inversor no está cómodo con invertir todo de golpe es probable que sea porque la cartera por la que se ha decidido tenga más riesgo del que es capaz de asumir. Por lo tanto, sería recomendable que revisase su asignación de activos.

Por otro lado, los defensores de invertir poco a poco mediante aportes mensuales (DCA) defienden:

Solo se hace una vez. Si bien es más probable que invertir todo de golpe sea más rentable, no deja de ser una probabilidad.

Aversión a la pérdida. Las pérdidas se sienten con el doble de intensidad que las ganancias. Por lo tanto, es importante elegir una estrategia que nos permita dormir bien por las noches, aunque eso suponga optar a un poco menos de rentabilidad.

Más seguridad durante las aportaciones. Si durante el periodo en el que se realizan las aportaciones, los mercados bursátiles suben, se ganará dinero (aunque menos que habiendo invertido de golpe). Si los mercados sufren una caída, aunque la cartera baje, las nuevas aportaciones permitirán comprar barato. Eso sí, una vez que acaben las aportaciones se estará igual de expuestos que invirtiendo de golpe.

El sistema anti-excusas. Muchas personas quieren invertir, pero nunca ven el momento: “ahora están muy altas las bolsas”“ahora están en una caída”“ahora están muy volátiles”“ahora no, que en unos meses hay elecciones”“he leído un artículo catastrofista”… Al final, pasan los años y nunca llega el momento. Si invierten de forma mensual durante un periodo largo, el momento en el que empiecen ya no es tan importante y pueden empezar ya mismo.

Mantener el rumbo. Si alguien se inicia en la inversión y sufre una fuerte caída de su cartera, es probable que saque todo su dinero de la inversión, justo en el peor momento. Es mejor empezar poco a poco y sin forzar, aunque se pierda algo de rentabilidad, que correr el riesgo de entrar en pánico, sacar el dinero de la cartera (con pérdidas) y no volver a invertir.

Si bien invertir todo el dinero de golpe suele ser la opción más rentable, no hay que dejar de lado el factor psicológico. Un inversor siempre debe elegir la opción que, independientemente de lo que pase, le permita mantener el rumbo de la inversión y dormir bien por las noches.

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